Doctor, déjeme hablar.
“¡Quédese callado, por favor, no me pregunte más y déjeme hablar!” En 1888, Emmy Von N, una paciente de Freud, le soltó esto en medio de la sesión.
Silencio en la sala.
Freud ahí, tratando de dirigir a su paciente y se encuentra con esta tajante intervención.
A partir de ese momento Sigmund Freud cambió el rumbo de su técnica clínica:
Nace la asociación libre: Freud comprendió que el saber no residía en el médico que preguntaba, sino en el paciente que hablaba.
Abandona la hipnosis: Este incidente ayudó a Freud a alejarse de los métodos sugestivos e inquisitivos para dar paso a la "cura por la palabra" y la escucha analítica.
Papel del analista: Estableció la importancia del silencio del terapeuta para permitir que el discurso del inconsciente fluyera libremente.